Gran amante de la Opera y de la música clásica, demostró su destreza y sabiduría titiritera con la creación de una trilogía lirica impresionante: el “Rigoletto” (1996/97) versión de la opera de Giuseppe Verdi para títere de guante, el “Holandés errante” (1998) acompañado por las exquisitas notas de Wagner y el “Don Giovanni post-mortem” con la versión imprevisible de Mozart de la misma obra.

Con este proyecto se cierra un ciclo importante en el cual podemos apreciar la faceta poliédrica de este artista ya que él fue simbólicamente tanto el jorobado burlado cómo el marinero errante y sin duda alguna la quinta esencia del gran seductor.




Rigoletto (1996/1997)